Así se organiza un pucherazo. Había que doblar o triplicar el número de votos recibidos en las urnas el 1 de Octubre, porque todo se hacía para impresionar a Europa.

Se sabía por la información recibida de los cruces de correos electrónicos y de los pinchazos de llamadas realizadas, pero además ahora, hay una evidencia mucho más tangible, un vídeo en el que con total descaro, un iluminado creyéndose en un entorno seguro, habla a pecho descubierto.  ¡Y sin quitarse la boina!, perdón, quisimos decir la barretina.

Efectivamente la Audiencia Nacional tiene a su disposición, material incautado por la Policía Nacional  y la Guardia Civil,  viéndose por ejemplo en alguna de las cintas, cómo una persona, encargado de un centro, en Puig.Reig, en el norte de Barcelona, explica públicamente, a todos los presentes, y en presencia de la patrulla de los mossos desplazada al colegio electoral, los intríngulis del engaño y la mecánica que van a utilizar para poder hinchar los resultados todo lo posible, para poder venderlo mejor en Europa. Todos los presentes, asienten en esta declaración pública de pucherazo, siendo tan culpables y tan colaboradores como el propio organizador;  delante de los permisivos mossos, llega a decir que está garantizado el servicio de recogida de urnas, que el “servidor” está a salvo y  mientras la policía, departiendo amigablemente,  los votantes gritando: vivan Los mossos, “los mossos nos han defendido, se han enfrentado a la injusticia” “no tienen culpa los pobres”. El lumbreras que da las consignas, dice alegremente que si las urnas corren peligro existe un plan de evacuación.

Todo el mundo que se encuentra en la puerta del colegio, está en un ambiente de fiesta, relajados pero estos “luchadores por la libertad”,   hablan de que han soportado “hambre, sed y sol”, como si hubieran estado en la defensa de Stalingrado; o en la de Cuba, cuando los catalanes volvían cantando.

Los mossos, sonríen  y festejan el delito mientras son besados por los ardientes nacionalistas, que bucólico.