Artur Mas se quita de en medio, Puigdemont está ingobernable

Dos parecen ser las razones por las que Artur Mas quiere marcharse: La primera el temor a una sentencia que parece más que clara, con relación al asunto Palau, en el que podría condenarse a su partido por haber metido la mano en la caja, (aunque él no estuviese entre los condenados). Y la segunda razón, es que su pupilo Puigdemont, está crecido y parece que se le ha ido de las manos.

Estas serían las causas más evidentes que le hacen ceder la presidencia del PDeCat, después de haber cedido también la presidencia de la Generalidad,
Puchy pretende seguir adelante con el proceso secesionista y volver de Bruselas aclamado por su pueblo, esperando que le alfombren su camino con ramas de olivo y bufandas amarillas, pero hasta Arturito Mas, con todo lo radical que ha sido, que incluso ha presumido en su comparecencia de ser el alma del Procés, incluso él se ha dado cuenta de que de momento, en el corto plazo y mientras los adoctrinados niños no tengan edad de votar… con un 47 % no se puede implementar la independencia.
El hecho, no obstante de la remontada de Puigdemont, en las últimas elecciones frente a ERC, parece dejar sin margen de maniobra a Mas, para poder moderar al Beatle del independentismo.

Existe en la actualidad un divorcio, entre ambas figuras, (Mas y Puigdemont), lo que ha llevado a que la dimisión del primero, no haya sido comunicada antes al residente en Bruselas, demostrando que las cosas entre ellos están rotas.
La segunda razón esgrimida por Mas es que necesita tiempo, ya que se encuentra pendiente de hasta tres causas: la ratificación de su inhabilitación en el Tribunal Supremo tras la condena del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña por el 9-N, el proceso abierto por el Tribunal de Cuentas que amenaza a sus propiedades y su inclusión en la ampliación de la causa penal por el referéndum del 1-O.
Se desvinculó de la sentencia del Caso Palau, que podría condenar a Convergencia, por la mafia organizada de cobro de comisiones a cambio de la adjudicación de obra pública.
Tras la salida de Mas, Puigdemont, que sólo tiene miedo a que el cielo le caiga sobre la cabeza, (como el pequeño héroe galo), dijo… “Volveré con toda la legitimidad como presidente escogido por el Parlament” a partir de ahora solo le queda ver a que acuerdos puede llegar con ERC y la CUP para llevar adelante la investidura y seguir con el desafío al Estado.

1 Comentario

  1. Artur, el hombre que más daño ha hecho a Catalunya.
    Hoy me viene a la mente, hablándolo con X persona, una frase de Rufián que era amenazante versus Puigdemont. Al final creo que quisieron parar esto, pero aquella frase lapidaria de «155 monedas de plata» me viene a la mente otra serie de cosas que pudieron cambiar la situación actual y habernos evitado muchos disgustos.
    Creo sin más que ha habido más amenazas y abusos entre ellos que otra cosa.
    Siempre creímos que no tirarían adelante esto, por el bien de todos nosotros y con el tiempo encajas las piezas.

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