Arrimadas, sigue perfilándose como ganadora de las elecciones en Cataluña al menos en votos, porque un absurdo reparto de escaños, podría dejar a Cs. en segundo lugar detrás de ERC

¿Un hombre un voto?    Una mierda.  Otro de los pilares básicos de esta maldita democracia, que nos venden día a día se cae abajo, todo esto es un montaje de principio a fin para con palabras huecas y vacías, legitimar un sistema en el que un montón de chupones siguen viviendo del cuento. Sin listas abiertas, sin un auténtico sufragio universal, y sin una efectiva separación de poderes… ¿A quién quieren engañar?

El caso es que según las últimas encuestas aún podría haber batalla entre Inés Arrimadas (Ciudadanos) y ERC, con una clara lectura, que hace aún más difícil creer en esto. Y es que obteniendo Arrimadas posiblemente la victoria electoral, podría darse el caso de que obtuviese hasta cinco escaños menos, quedándose como segunda fuerza en número de representantes. Las leyes del reparto electoral, hacen que los votos no valgan lo mismo en Barcelona que en Gerona, en las localidades pequeñas que en las grandes. Por lo que a los nacionalistas que tienen mayoría en las localidades más pequeñas, más agrarias y menos cosmopolitas, les cuesta menos votos conseguir un escaño que en las ciudades más grandes, como Barcelona donde tienen más concentrado el voto los representantes de Ciudadanos.  ¿Quién entiende que este sistema permanezca?.

Inés Arrimadas en su acto de cierre de campaña ha llamado a concentrar el voto unionista en su partido, a fin de poder tener un voto «ganador claro y nítido», de esta manera pretende arañar votos del PSC, (en el PP, queda poco que rascar), con la esperanza de poderle demostrar al mundo que Cataluña ha despertado de la pesadilla del procés, y que no hay una mayoría independentista.  El lugar elegido «Nou Barris», es porque ya allí fue la fuerza más votada en las catalanas del 2015, por lo que ahora podría haber un gran despegue con la progresión de voto de los naranjas. Este barrio fue en otros tiempos una despensa de votos socialistas, que ahora ha conquistado Rivera y su gente.

Arrimadas ha dicho de manera contundente, ahora…  «Que nadie se la juegue con otros partidos que a la mínima te hacen un tripartito con ERC. No estamos para jugar a la ruleta rusa».  En las filas del PP, se siente el castañetear de dientes, algunas encuestas hablan de debacle, de 4 ó 5 escaños, y no es eso lo peor para ellos; mucho se temen que el voto naranja pudiera saltar a las generales, y es que el electorado empieza a ver a las gaviotas… como pájaros de mal agüero.