Arrán también se suma a la protesta borreguil sobre el caso de “la Manada” atacando varios juzgados.

Los jóvenes del grupo radical de corte independentista Arran, sabedores de que sus últimas acciones no han sido bien recibidas, han decidido  hacer causa común con el hembrismo en la lucha contra los Jueces de “la Manada”,  buscando el aplauso fácil de lo políticamente correcto; para ello esta vez han atacado los juzgados de Gava, Sabadell y Granollers.

En un vídeo difundido a su cuenta de Twitter, se puede ver cómo varios miembros de la organización juvenil de la izquierda independentista están rompiendo los cristales de los accesos de los juzgados a golpes de martillo, mientras  hacen varias pintadas donde se puede leer “Eso es una guerra” o “Contra la justicia patriarcal, defendámonos juntas”. Además de estas acciones en sedes judiciales, la organización también ha colgado cinco muñecos en algunos puentes de Cataluña,  en representación de los cinco violadores de ‘La Manada’.  En un twit han afirmado¡”Nosotros somos La Manada y haremos que el miedo cambie de bando”!

 Estos buenosparanada que pretenden en su ignorancia saber de todo,  han denunciado en un comunicado,  que la justicia ha mostrado nuevamente su machismo con la sentencia que han puesto, dicen que las mujeres son: “las únicas propietarias de nuestro cuerpo” y “ponen en duda la necesidad del consentimiento”.

Dicen que no entienden la sentencia, algo que no nos extraña, seguramente no entienden tampoco las instrucciones del manejo de un bote de desodorante , pero vuelven a sacar a relucir el famoso “sistema patriarcal” tan de moda ahora, en el que afirman que “los hombres hacen uso de sus privilegios para someternos,  que en ellos se fomenta la cultura de la violación y todas las agresiones machistas que sufrimos diariamente”, Arrán dice que el poder judicial  “es sólo una pata más de un sistema que diariamente nos declara la guerra”.
Sólo por medio de la autodefensa colectiva podremos conseguir vidas dignas.

Estos despojos de Arrán, no conseguirían vidas dignas, aunque viviesen cien veces, la dignidad es una virtud que jamás podrá adornar sus vidas.