Apaleados por limpiar de basura amarilla Cataluña

La liberación de Carlos Puigdemont por parte de las autoridades judiciales alemanas ha dado alas al independentismo que ya no se oculta y abandona definitivamente la pátina pacifista con la que trataba de disfrazar todos sus actos. La violencia, imprescindible en todo acto de sedición, va poco a poco manifestándose. Es la consecuencia irremediable de no haber atajado el problema de raíz con la necesaria violencia de Estado. Estamos cada vez más cerca de un Maidán español que depure con sangre el crimen del separatismo.

Dos individuos agredieron el viernes por la tarde a un hombre que estaba quitando lazos amarillos del mobiliario urbano de la localidad barcelonesa de Sant Julià de Vilatorta. Los agresores se bajaron de un coche y atacaron a su víctima con un bate de béisbol hasta que aparecieron varios vecinos que lograron interponerse. A consecuencia del apaleamiento, el hombre ha tenido que ser ingresado en el hospital de Vich.

El alcalde del municipio, Joan Carles Rodríguez, de ERC, ha confirmado la violenta agresión en su cuenta de Twitter: «En Sant Julià de Vilatorta somos gente de paz y defendemos nuestras ideas de manera no violenta, hablando. ¡Este es el carácter de nuestro pueblo! Por eso condenamos cualquier acto violento, sea del signo que sea, Aquí es bienvenido todo el mundo, piense como piense, dentro de la fraternidad».

El pasado marzo fue agredida una mujer en Viladecans por retirar propaganda separatista al lado de una concentración por los presos. También se registraron incidentes en Mataró, donde un ciudadano fue acosado y agredido por dedicarse a limpiar de plásticos amarillos unas vallas de la plaza de Santa Ana. Los Mossos d’Esquadra no han practicado ninguna detención relacionada con ninguno de estos incidentes.