Aluvión de críticas contra TVE por poner a niños a descuartizar animales en ‘Masterchef Junior’

Desde luego nos estamos quedando gilipollas, ¡vaya una sociedad de individuos con encefalograma plano tenemos!, ¿cómo es posible que porque pongamos a unos niños a pelar unas codornices o a desollar un conejo, montemos un revuelo semejante?, ni que les fuera a dejar traumatizados de por vida.

Al parecer en un programa como Masterchef Junior, se mandaba a los niños preparar los alimentos para ser cocinados. Niños que tienen deseos de ser cocineros, que han de ir al mercado a elegir los mejores productos, ya que tienen que conocer que estos productos no vienen en tetrabrick o envasados al vacío, que han de ser despellejados, descuartizados,  troceados; que además han de hacerlo ellos, porque cada tipo de guisado que se va a realizar, requiere una preparación distinta del producto. Si tantas secuelas creen que les van a quedar a los niños que hagan un Masterchef Junior vegano, (previa censura de los «fruitis»)

Que a los niños no les gustaba hacerlo, es obvio, ni a mí tampoco, y cuando compro un conejo casero, o lo cazo, tengo que desollarlo y destriparlo, pero es lo que tiene, que los que somos carnívoros debemos de saber que la carne tiene que tener aparato digestivo, y tiene piel. Mi madre me enseñó a hacerlo desde niño, y no veo a Bugs Bunny mirándome y poniéndome ojitos desde el plato; no soy un psicópata, ni me considero peor que nadie, también he visto y he participado en «la matanza del cerdo» desde niño y mi percepción no me impide distinguirla de la matanza de «O.K. Corral. He pescado y sacado el anzuelo al barbo o a la carpa, sin pensar que estaba asesinando a Nemo, y he desplumado una codorniz o una perdiz, sin perder luego el sueño por tener en casa un edredón con plumones.

Se trata de poner cada cosa en su justa medida, se trata de no proteger absurdamente a los niños hoy, para mañana dejarles ver mientras comen palomitas «La matanza de Texas».

Mis hijos, han sido niños normales, fueron jóvenes normales, y ahora son adultos normales y responsables y todos ellos pelaron, despellejaron y partieron la carne cuando fui a cazar,  sin distinción de género, (me refiero a mis hijos e hijas) no a pollos o pollas de perdiz y a conejos o conejas; era la condición si querían venir con papá de caza; salieron al campo a coger setas, níscalos, espárragos o cardillos, y si se pinchaban se sacaban luego de los dedos la correspondiente espina con los dientes, o lo hacía su madre, que tenía una especial habilidad, sin que ello haya supuesto un especial trauma en sus vidas.  Visitaron a enfermos en hospitales, fueron a entierros de familiares y amigos, desde una edad muy temprana, porque la infancia forma parte del entrenamiento de los adultos, pero también estuvieron en celebraciones familiares, o en terracitas estivales mientras sus padres tomaban un tinto de verano, sin tener que interrumpirlo ineludiblemente y de manera ridícula, porque tuviesen que tomar su baño a las 21,00 o’clock.

De verdad yo creo que lo que tenemos es una tontería encima que nos coge todo el cuerpo. Guardamos a nuestros hijos entre algodones, y luego, a pesar de ello, (o quizás por ello), cada vez el moobyng es más frecuente, grabándolo con los móviles para regodeo de los no asistentes; la violencia sobre la mujer la ocasionan hombres cada vez más jóvenes, casi chavales; mientras que niños y adolescentes comparten y visionan videos gore desde su Ipood 8, con todo tipo de barbaridades, decapitaciones yihaidistas incluidas o descuartizamientos producidos por sicarios de los cárteles sin pestañear,

Pero eso sí, la gallina hay que comérsela con plumas… para que no les queden traumas por el desplumado… y nunca mejor dicho, porque dicen en internet,  que la comida basura de la que son frecuentes consumidores, los nuggets por ejemplo, llevan el recubrimiento plumífero incluido dentro de la carne para darle sabor y textura.

Que paren este mundo… que yo me bajo

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