Algo huele a podrido en Dinamarca

Con relación a la filtración de los mensajes de Puigdemont a Comín, debo reconocer que en principio me alegré. Me alegró su frustración, me alegró su desánimo, me alegró que reconociera que todo había terminado, me alegró que hablasen del fin de la república catalana y de ridículo histórico. Y reconozco que en primera instancia… me lo creí. Son tantas las ganas que tengo de recibir buenas noticias, que por salud mental, decidí creérmelo.
Pero ayer tras hablar con otro miembro de la Redacción y mostrarme su extrañeza, comencé a darle vueltas.
¿Puigdemont manda mensajes a su amigo Comín de tan hondo calado, cuando se ven casi a diario?, ¿por qué no decírselo personalmente?
Comín recibe esos mensajes de Puigdemont y sin la más mínima prudencia, ni el más mínimo recato exhibe el teléfono para que un redactor grabe la pantalla durante media hora, recogiendo todos los mensajes que salen en pantalla, con total nitidez.
Pero viendo el cariz de las supuestas confidencias que le está diciendo Puigdemont, y observando que su amiguete se le está viniendo abajo, no sólo no le contesta ni una vez, sino que además ni siguiera le envía una palmadita de apoyo y un consejito. Un “vamos chavalote, no te me vengas abajo, luego cenando hablamos”. Vamos que o Comín es un insensible, o pasa de su amiguete como de la m……, o directamente el envío del mensaje estaba pactado. Porque Comín no aparenta tristeza ninguna, incluso parece que esté de buen humor.
Pero además si uno hace una lectura del mensaje original en catalán, y consultado a quien sabe… está escrito en perfecto catalán, sin faltas de ortografía, casi en un lenguaje oficial, cuando en los mensajes enviados telefónicamente todo el mundo utilizamos un lenguaje, más coloquial, sin hacer tanta incidencia en los acentos, usando abreviaturas, no corrigiendo las faltas, si se entiende el texto. Vamos que esto está escrito para que sea leído, para dar pena, para que nos apiademos de él. – ¿Quién?
En conclusión, creo sinceramente que sin descartar que pueda tener algo de verdad… el escrito está realizado para que sea cazado, (no olvidemos que Puigdemont, Comin, Junqueras, y toda la troup, habitualmente hablaban tapándose la boca, para que no pudieran leerles ni los labios). ¿Y de repente son tan inconscientes? La única duda es saber a quién pretendían influenciar con su lagrimeo, ¿a sus correligionarios? ¿a los de los otros partidos indepes?, ¿a su electorado?, ¿al gobierno de España, y al resto de los españoles para que nos relajemos?. Eso aún no lo sabemos, si Puigdemont, tiene luchas intestinas (con el resto de los pro-república), o intestinas (porque se le estén revolviendo las tripas) en cualquier caso… sobre todo en el último tendremos que repetir como sucediese en el palacio real de Elsingor, cuando Hamlet, también de modo “casual” escuchase la frase de Marcelo (su centinela). – Algo huele a podrido en Dinamarca- No olvidemos que en aquel Castillo como en el hotel Husa President Park, no faltan sendos fantasmas, y que los dos se hacían presentes en Dinamarca.

¡Cuánto encaje de bolillos!

1 Comentario

Comentarios cerrados.