Ada Colau, rebelde ante los medios en el Mobile World Congress, pero sumisa ante el Rey en privado.

Felipe VI puso en su sitio a la alcaldesa de Barcelona, en la conversación que mantuvieron antes de la cena del Palau de la Música de Barcelona en vísperas de inaugurar el congreso.
Dijo claramente a Colau que estaba en Catluña con motivo del MWC, para “defender la Constitución y el Estatut” y que no puede uno mantener una postura de mediación entre los cumplidores de la ley y quienes la vulneran.

Colau y Torrent, habían hecho un desplante institucional, ausentándose del recibimiento al Rey, como protesta por el discurso que el jefe del Estado pronunció el pasado 3 de octubre condenando D. Felipe dijo claramente que él está allí para defender las leyes y dejar clara su postura de absoluto respeto al ordenamiento jurídico.
Colau ha revelado que le pidió a Felipe VI que ejerciera una tarea de mediación en Cataluña y que las cosas se resolvieran con diálogo y democracia. Como ya sabemos el Rey le dijo que no era muy partidario de equidistancias entre el bien y el mal. Y que hay que respetar la jerarquía normativa donde la Constitución está por encima de todo lo demás.
Como siempre ese desplante, propio de maleducados incapaces de guardar mínimamente el protocolo y el respeto debido a las instituciones contó con la comprensión de ERC, y como no… de Podemos. (Estos pretenden pescar en todos los caladeros).
Rajoy ha manifestado que su apoyo al congreso, así como el del Rey responde a la necesidad y al deseo de que el congreso tecnológico más importante siga teniendo su sede en Barcelona, algo que los indepes y los comunes parecen no querer, obviamente ellos siguen manteniendo aquel viejo grito del mundo batasuno de cuanto peor… mejor.
Tanto el Psoe como el PP, así como Ciudadanos, han sido muy críticos por la deslealtad institucional mostrada que pone en riesgo la celebración del MWC.
Del mismo modo se ha manifestado Rosiñol, el presidente de la Sociedad Civil Catalana, que cree que este tipo de acciones solo hacen más grande la fractura ya existente en Cataluña.
Echenique ha dicho que apoya a la alcaldesa de Barcelona porque se ha portado como ciudadana y no como sierva ante el jefe del estado. (Habría que recordarle que el que trataba como siervos a sus empleados era él, manteniéndolos sin contrato, y sin darles de alta). Ha recalcado que rendir pleitesía a un Rey no va con ellos. Está clarísimo, ellos obedecen a otros amos. Y aprovechando el tirón Domènech ha dicho que habría que celebrar un referéndum sobre la monarquía, porque ser jefe del estado por ser hijo de alguien no es sostenible.
Creemos que esta vez no han dicho nada de sacar a Franco del Valle de los Caídos… Se les habrá olvidado.