Acogidos a sagrado. El encierro que busca el pronunciamiento de Roma

El Gobierno anunció su ataque frontal al Valle de los Caídos. Saltándose cualquier lógica, decidió que sería la primera medida política a tomar por un gobierno sin ideas y acuciado por la necesidad de aumentar el número de escaños en las próximas elecciones. El ataque al Valle le pareció a su presidente un buen plan. La argumentación legal es imposible. Solo un asalto a mano armada, con la imagen de los mojes benedictinos reducidos y maniatados por la Guardia Civil (cuerpo que tendrá que hacer de mamporrero de la ilegalidad vigente una vez más) podría permitir la exhumación de los restos. Ante la previsible demostración de fuerza protagonizada por quienes están en contra de la profanación de la basílica de Cualgamuros, el Gobierno de Sánchez dejó entrever que no llevaría a cabo su idea, al menos, de momento y hasta que consiguiese encontrar una argumentación legal más sólida.

Pero gracias a eso de la memoria histórica que se inventó su antecesor socialista en el cargo, José Luis Rodríguez Zapatero, sabemos bien la afición histórica y endémica del PSOE a la profanación de templos, la violación de monjas y el asesinato de curas y fieles. Así que, desconfiados, algunos españoles han decidido no dejarse sorprender por las artimañas de un partido que ha hecho de la mentira sistemática su principal divisa y han planeado un encierro que ha durado poco porque rápidamente han sido desalojados. Se requiere una vigilancia constante sobre el Valle. Una vigilancia tensa que ha de concretarse en la asistencia a las misas dominicales, con el oído puesto en los movimientos de un Gobierno traidor por definición. No se puede bajar la guardia solo porque seamos conscientes del valor de la abadía sin los restos del Caudillo y de José Antonio para la izquierda (cero) o porque se hayan recibido rumores de aplazamiento. La vigilancia ha de durar hasta que se reciban garantías claras por parte del Ejecutivo de que se desiste de su intención de destrucción del Valle o hasta el pronunciamiento positivo del Papa Francisco I, acogiendo como propio el problema, pues tal es el caso.

Recordemos que, hasta la verja interior de la basílica, es lugar sagrado. De ahí hacia afuera es de Patrimonio. De ahí que cualquier acción de deterioro o cambio del sentido de lo que es el conjunto arquitectónico deba ser protegido.

 

 

 

1 Comentario

  1. Imaginaos por un momento que el PP, Ciudadanos o VOX hubiesen apoyado publicamente esta concentración de hoy domingo… no habrían ido 2.000 o 3.000 personas, habrían ido 200.000 o 300.000

    La izquierda si se moviliza, sea Podemos, IU, el PSOE, los separatistas etc… Una pena que ni Casado, ni Rivera ni Abascal tengan los arrestos suficientes como para dejarse de complejos y dar un paso al frente, incluso Federico Jimenez Losantos está defendiendo ya al franquismo, algo impensable hace solo unos meses

Comentarios cerrados.