A vueltas con la financiación de las autonomías. La mejor: autonomías fuera

En medio del proceso del mejoramiento del privilegio vasco, si alguna vez merecido, hoy sin sentido, inmoral e injusto, se empieza, o se sigue como se seguirá ad eternum,  a dar vueltas al tema de la financiación de las autonomías.  Asistiremos a todos los mamoneos habidos y por haber hasta que asistamos a la aprobación de algún sistema de financiación de las autonomías mucho más cercano a lo mamoneable posible que a lo mejor y más correcto. Y con eso tiraremos unos años.

¿Que sentido tienen 17 administraciones distintas si se trata de hacer llegar desde el Estado lo mismo a  todos los españoles? Ninguno. O sea, ninguno. Es decir, ninguno. Es evidente que una sola administración haría llegar lo mismo a todos los españoles mejor  que 17 autonomías que buscan egoístamente de lo suyo. Todas. Es decir, todas.

Hoy todos sabemos que hay regiones españolas con más y mejores servicios y prestaciones públicos. ¿Unica forma de igualar estos servicios y prestaciones? Suprimir las autonomías y sustituirlas por una única administración estatal.

¿Qué pasa con los dichosos elementos identitarios de algunas regiones españolas, elementos, a la vista de la realidad, bastante poco enriquecedores? Nada. Se les otorga todos los respetos del mundo y hasta se pueden o hasta habrá que  crear órganos regionales dedicados exclusivamente a la promoción de esos signos de identidad. Todos felices y todos iguales en aquello que debemos serlo todos los españoles.