A seis meses del 1-O, los independentistas de mal en peor y todavía sacan pecho

Hoy es 1 de Abril, aparte de ser el día de la Victoria, y de ser Domingo de Resurreción, es una fecha significativa porque han pasado seis meses desde que los independentistas se plantearon hacer un plante a España, en el que se saltaron todas las leyes, primero, para hacer un referéndum ilegal y después para declarar independiente Cataluña, y constituir la República Catalana.  Desde entonces a todos en general, pero sobre todo a los independentistas, les ha ido todo de mal en peor.

Ellos han seguido enrocándose ante la inacción del sinsangre de Rajoy, pero España es mucha España, y la respuesta de los Catalanes leales primero, la Justicia, y la aplicación de un timidísimo artículo 155 han llevado a los independentistas por unos derroteros de los que no saben como salir huyendo, y el problema es que estando como están retroalimentándose, están huyendo hacia adelante, siguen subiendo escalones… pues se siente… más dura será la caída.

Desde el 1 de Octubre Cataluña declaró la independencia en el Parlamento Autonómico, perdieron su autogobierno por la aplicación del art. 155, se destituyó al Gobierno de Carlos Puigdemont, se ha procesado a una montonera de políticos independentistas de los que la mayoría están en prisión preventiva, y los que no lo están es porque han huído como ratas al extranjero, el gobierno central convocó unas elecciones que con una participación histórica dio como ganador a un partido que había sido residual, el independentismo perdía más de cuatro puntos, y la mayoría absoluta en votos, si bien por estas extrañas cosas de las malas leyes… seguían siendo mayoría en escaños, mínima… pero mayoría. En vez de intentar volver a gobernar y recuperar su autogobierno, siguen retando al poder del  Estado y a las Leyes, proponiendo candidatos que no son presidenciables, por lo que la investidura sigue políticamente bloqueada, y el plazo corre contra ellos. Han convocado a la calle para protestar contra las cargas policiales del 1-O, y lo que han conseguido es que ahora les pegue (y más en serio) su propia policía. Los unionistas están teniendo el Seny que estos estúpidos han perdido, han creado con mucho humor Tabarnia, y se han hecho macromanifestaciones, que han superado con mucho el millón de asistentes, aunque no pasasen de 300.000 para la Guardia Urbana.

Carlos Puigdemont está en prisión en Alemania, y aunque no se consiguiese la extradicción, (que todo apunta que sí), ni él, ni Comín, ni Clara Ponsatí, ni Meritxell Serret ni Lluís Puig, ni Rovira, ni Anna Gabriel podrían volver a España, salvo que estén dispuestos a pasar una temporada en el Hotel Rejas, la mayoría acusados de Rebelión, sedición y malversación.  Han intentado internacionalizar el conflicto, y aún cuando lo vendan muy bien, (otra cosa no, pero los catalanes siempre han sido buenos vendedores), lo único que han conseguido es el apoyo de radicales comunistas, de neonazis y de otros independentistas de sus países respectivos, mucho ruido y pocas nueces. Los Comités de Defensa de la República actuando como caja de resonancia, y bajo la atenta mirada de la Fiscalía. El independentismo dividido porque cada uno quiere arrimar el ascua a su sardina, el tema ha llegado a un punto que si los independentistas no desencallan la investidura antes del 22 de mayo se convocarán nuevas elecciones de forma automática. Pues con todo este panorama los soberanistas siguen retroalimentándose, engañándose y pensando que todo les va viento en popa, empeñados en mantener su partida de ajedrez, en la que siguen jugando con negras, desde luego si hubiera que hacer apuestas… con tal de que Rajoy no se duerma en mitad de la partida, lo tienen todo perdido, a pesar de que como si fuesen gallinas sin cabeza los independentistas siguen haciendo correr al Rey negro de casilla en casilla sin fundamento ninguno, Mientras Mariano pasito a pasito sigue consiguiendo nuevas reinas.

Ahora bien… si el nacionalismo no cede, debe perder fuelle el Gobierno de España en su actitud defensiva, o al contrario, debe pasar a la ofensiva, darle otra vuelta de rosca al 155 para evitar que se sigan dando órdenes y consignas a través de la radio y televisiones públicas, si quieren paz, deberán ceder «territorios», no se puede volver al status quo anterior, y si quieren seguir buscando guerra. «Leña al mono hasta que rompa la cadena», porque además no olvidemos que esto es un aviso a navegantes, y los vigías han de estar pendientes de que no haya moros en la costa, en costas como las Vascas, las Gallegas o las Baleares, para no ir más lejos. A veces ser duro en un momento dado, elimina la necesidad de utilizar una mayor dureza posteriormente. Han pasado 6 meses ¿y ahora que?