A quien proponía la autodefensa contra la fascista guardia civil, ahora la benemérita le protege su casa

Es el colmo de la incongruencia, aún resuenan los ecos de los mensajes revolucionarios de Pablete Iglesias diciendo que había que hacer política con cojones y que había que defenderse de la Guardia Civil, que era una institución burguesa,  que había que okupar que era lo revolucionario, cuando de repente son los fascistas pikoletos los que le defienden su casoplón para que no sea okupado, deteriorado, o se hagan selfies frente a él. Pero claro tenemos que recordar que el escrache si es contra algún pepero, es una manifestación de libertad porque el pueblo tiene derecho a opinar, mientras que si es en su casa, son agresiones fascistas, y el que compare ambas cosas es un miserable, según el propio Pablo Iglesias.

Lo cierto es que desde el martes, en el casoplón de la Navata (Galapagar), propiedad de Iglesias y Montero, (apellidos propios de la extrema derecha), hay un fuerte dispositivo con al menos ocho agentes de la Guardia Civil armados y unos cuatro coches.

Algunos curiosos se habían acercado a ver el chalecito y habían dicho de hacer una quedada para tomar una barbacoa  multitudinaria en la mansión podemita.

 

Tres coches de la Guardia Civil, custodiaban la entrada de la Navata parando a vehículos de manera aleatoria, realizándoles controles, y otro coche casi a la llegada, realizando la misma misión que las anteriores.

Soraya Sáenz de Santamaría, que sufrió un escrache junto a su familia en el año 2013. ha manifestado: “Si él reivindica el derecho a la intimidad de su familia ¿qué pasa, que nuestros hijos y nuestras madres son de peor condición que la suya?”, declaró.