A los de la lazada amarilla, son tan tontos que se les pilla.

Muchos son los que han subido desde Cataluña a Bélgica para aprovechar el puente festivo,  intentando sacar adelante algún apoyito político de los europeos, a la vista de la romería que se han montado. Desde luego  Bruselas les ha acogido muy bien, no en vano han colgado el no hay billetes en los hoteles, y han llenado restaurantes y museos, por lo que ante su maltrecha economía turística este año, el milagro catalán les ha venido de fábula. Nunca mejor dicho.

Porque todo esto es una fábula, un cuento, y a poco que busquemos seguro que encontramos una moraleja. De momento pasemos a analizar la “demostración sindical” del independentismo catalán en torno a Puigdemonio, vamos, un verdadero aquelarre.  Por cierto…¿Quién paga esto?, la bolsa esa de los fondos de ayuda, ¿da para tanto?, ayer era difícil encontrar un alojamiento de un precio inferior a 400 Eureles la habitación, si además hemos tenido que pagar el viaje, los transportes públicos y la comida, el viajecito en cuestión se nos va a más de 100.000 de las antiguas pesetas, un poco caro para un viaje relámpago. Pero eso no le quita mérito, recorrer por miles (quizás no tantos, porque también han sido apoyados por flamencos con barretina), pero… recorrer por miles, Europa, a fin de dar una imagen de cohesión catalanista, rodeando al venerable maestro del aquelarre, tiene su mérito. La participación en esta performance, estoy seguro que da puntos en la cartilla del independentismo, con la que seguramente luego podremos ir a buscar trabajo en el caso de que finalmente se pudiese instaurar la república, o sencillamente pudiéramos seguir viviendo del cuento de una financiación ventajosa para “el Parlament”.

En realidad, aparte de la representación circense efectuada, en el fondo les da lo mismo, todos ellos saben que viven mucho mejor del independentismo que de la independencia; y por eso tras la manifestación reivindicativa, gritando puta Espanya, a la hora de tomar una cervecita  … a los de la bufanda amarilla… se les pilla. Se les pilla entrando cual borregos por docenas en el restaurante de la capital Belga “Sabores de España”, donde entraron a comer y a comprar recuerdos; comentan algunas lenguas, seguramente maledicentes, que alguien decía… llevamos todo el día sin ser españoles, y al final el terruño tira, vamos a entrar aquí mismo, que estos son de los nuestros.  Y después de cenar… ¿dónde vamos a tomar una copa?, que aquí en Europa se acuestan muy pronto.    Vamos al “Rey de España”, que tiene un ambiente muy aristocrático.  Menuda Charlotada.

Podían haber aprovechado el ambiente navideño para cantar Villancicos.

En el Portal de Belén… han entrado los ladrones… Junqueras y Forcadell y todos los Puigdemones.  Ande, ande, ande  que es la nochebuena… ande, ande, ande…. nos llevan a la trena.

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