A Inés Arrimadas le dan calabazas

Ayer martes, Ciudadanos recibió el primero de los «zascas» que están por venir. Aprovechando la ausencia de algunos de los diputados fugados o presos, pensaba Arrimadas, que con el apoyo de PP y PSOE, que suponía tendría… sólo necesitaba cortejar un poco a los podemitas, para hacerse con la presidencia de la Mesa del Parlament, asiento que pretendía ocupar con las posaderas anaranjadas de José María Espejo-Saavedra.

Craso error, porque aunque aparentemente tanto los Comuns como Ciutadans, podrían ser compañeros de viaje, dado que son terceras vías políticas alejadas de los ya clásicos e inoperantes derecha e izquierda clásicos, pero sin embargo, tras esa apariencia de neutralidad, de transversalidad militante, en realidad sale un bufo de la peor pestilencia, porque los Comuns como todas las franquicias podemitas, son próximas a la extrema izquierda, y en sus idearios sólo cabe desmembrar España, acabar con nuestra sociedad y tradiciones, para desaparecer luego, y reaparecer en olor de santidad, como panacea y solución de todos los males.
De momento la disculpa para no apoyar a la formación naranja es que «nunca apoyaremos a un partido que ha avalado la suspensión del autogobierno».

Suponemos que no tiene ningún sentido entonces, estar en un sitio donde existan decisiones que tomar, porque siempre habrá que decidir si apoyamos a los fieles a nuestras leyes, o apoyamos a los que quieren el caos, para pescar en aguas turbias y fanagosas, porque el 155 siempre será un delito gravísimo para ellos, incomparable a la minucia de haber querido romper tu Nación. Es igual… los rojos y podemitas tienen ya su camino trazado.