33 Años de Prisión para Puigdemont y Junqueras

En estas solicitudes de pena nos podríamos estar moviendo como mínimo, en los escritos de calificación que elaboren las acusaciones, por delitos de Rebelión, Malversación, y algún otro que les pudiesen imputar. De momento, sólo son investigados, pero desde luego el panorama penal que tienen debiera darles mucha tranquilidad, independientemente de que algunos tibios, como siempre, ya estén hablando de indultos… ¡ Cuando aún no han sido ni condenados!

Con penas tan graves, y con apoyos externos no es de extrañar que Junqueras no haya obtenido la libertad provisional, puesto que no se debe descartar que pusiera tierra de por medio, algo que ya hizo Puigdemont. Además el Juez piensa que existe el riesgo de que si sale en libertad, se reitere en la comisión de nuevos delitos como los que se le imputan. La Justicia considera esencial la labor que desempeñó Junqueras en los ilícitos por los que está siendo enjuiciado,  desobedeciendo claramente las órdenes dadas por el Tribunal Constitucional, que había ido invalidando las resoluciones que tomaba la Generalidad.  Sólo el delito de Rebelión, podría ser castigado con penas de hasta 25 años de prisión si se comete sin armas, y eso entendiendo que el de Sedición podría quedar subsumido por aquel. Imaginamos que su actuación no será vista ni encausada como “delito de odio”, algo que la justicia española aplica con cierta alegría y sin complejos cuando los enjuiciados son patriotas españoles.

Recordemos que el delito de rebelión castiga a aquellos que declaran la independencia de una parte del territorio nacional por las vías ilegales, a través de un alzamiento violento o tumultuario.  Esto último estaría cumplido, según el juez instructor, por la mera amenaza de usar la movilización callejera de una manera incontrolable, ya que así quedaría cumplido el requisito de “violencia”; siendo suficiente esa “eventual explosión social”. Si por el contrario en vez de condenarles por la rebelión, lo hiciesen solo por la sedición, la condena podría rebajarse en unos diez años (total 23), que tampoco sería una cantidad desdeñable.

Sólo las componendas entre bambalinas y la debilidad de los Rajoy, Iceta y compañía nos pueden producir escalofríos.  De momento los investigados son los que parecen estar ajenos a lo que se les puede venir encima… ellos sabrán… (dicen que la comida de la prisión es un poquito flatulenta.)