23 – F: ¿Tejero se equivocó?

Las tesis sobre lo que pasó el 23 de Febrero ya son, si no infinitas, si múltiples y variadas. Más o menos puede decirse que Tejero fue el ariete de un Golpe de timón, que no de Estado, orientado a solucionar dos problemas: el terrorismo etarra y la deriva separatista ya visible en algunas autonomías.

Parece ser que el Golpe se va a la porra cuando a Tejero se le presenta un Consejo de Ministros con el que Tejero discrepa, al incluir gente de  izquierdas, y se niega a continuar por ese rumbo. En ese momento, la estructura golpista decide que, ante esa situación, la salida vendible es oponerse al Golpe de Tejero y Milans y eliminar todos sus posibles efectos.

Y así fue. Quedaron eliminados todos sus posibles efectos positivos para España y nunca más se volvió a hablar de acabar  con el terrorismo etarra de forma radical y nunca más se ha puesto pie en pared frente al desarrollo separatista en distintas regiones españolas. Así hemos llegado hasta la Cataluña de hoy y las Vascongadas de pasado mañana. Por el contrario, el fracaso del Golpe significó que la advertencia que podía significar el Ejército desapareció del mapa político  y se abrió la veda a la izquierda y al separatismo.

¿Tejero se equivocó? La competición de honorabilidades nos importa poco. Si es verdad que por encima de la disciplina está el honor, ¿está el honor por encima de España? Con toda probabilidad, el éxito del Golpe que parece ser estaba detrás de la entrada en el Congreso, y del que Tejero no tomó la precaución de enterarse bien, habría sido muy positivo para la posterior e inmediata historia de España aún con Ministros de izquierda en el Gobierno o, quizá, precisamente por eso. Tal vez  ese Golpe pudo cerrar la Guerra Civil en la que hoy está metida una izquierda guerracivilista de hoz y coz, además de haber terminado con el separatismo y con el terrorismo a base, no de negociaciones y entregas, sino de soldados, policías  y guardias civiles.

¿Tejero se sigue equivocando con su silencio? Si el hecho de que Tejero hable y cuente la verdad de aquel día puede servir a España, sin duda.

2 Comentarios

  1. No nos engañemos, la raíz política y jurídica del problema está en la Constitución del 78 y en la propia transición. ¿Pretendía el golpe cambiar esa constitución, tanto en su espíritu como en su letra, o echarla completamente abajo para hacer otra, con otra transición? Porque si no lo pretendía a fin de cuentas, tarde o temprano, hubiéramos llegado mas o menos a lo que tenemos hoy, que es lo que todos querían y quieren. Y es el mismo Felipe el que no se cansa de repetir que el está para servir no a España sino a la Constitución y a los «Estatuts», por mas anti-españoles que sean tanto lo uno como lo otro.

  2. Un golpe de estado es cuando los militares, o personas armadas, ocupa el poder, POR LA FUERZA DE LAS ARMAS.
    El 23 de febrero de 1981 se produjo e España UN PRONUNCIAMIENTO MILITAR, en línea con nuestra tradición. El Ejército dijo BASTA YA, a una situación de deriva institucional, que llevaba el país a la quiebra y posible escisión.
    ¡Más o menos, como ahora, dicho sea de paso!
    Pero esos MILITARES Y GUARDIAS CIVILES nunca ocuparon el poder, sino que simplemente dieron UN GOLPE DE TIMÓN a la situación, bajo la batuta del Rey, que luego se desdijo de lo que les había pedido, presuntamente, DEJÁNDOLES A LOS PIES DE LOS CABALLOS, y quedando él como un «demócrata de toda la vida».
    UN «DEMÓCRATA» QUE LLEGO A REY GRACIAS A FRANCO, DICHO SEA DE PASO.

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