El plan secreto de Puigdemont. Por Xavier Horcajo

Ahora desde Berlín. Da igual, caso que la Justicia alemana decida extraditarlo a España, huirá a Leningrado, con permiso de Putin. A él le da igual. Carles Puigdemont –que es uno de los tipos más tozudos que he conocido (tal vez sea esa su única virtud)- no desfallecerá. Su propósito es liderar en solitario el independentismo catalán. Ser su irredento President: un Pujol, desprovisto de la careta de “Español del año” que algunos tontos le otorgaban previo pago y sin mierda en los zapatos como el “tranquil Jordi, tranquil”.

Una vez el Tribunal Constitucional “desactive” la investidura telemática, que no deja de ser una muestra daliniana de surrealismo catalán, como la no intervención del Gobierno español lo es de cobardía rajoyana; arrancará el plan del huido “Puchi”. En Cataluña le llaman “President”. Y eso es tan cierto como que le hacen homenajes a Pujol el de”los nidos y las ramas andorranas”. Confieso que cuando lo vi pensé que era una boutade de Els Jotgars con Albert Boadella entre bambalinas.

El principal escollo a los planes de fugado es, como siempre, el magistrado del Supremo que instruye la causa contra los golpistas, Pablo Llarena. El magistrado ha empezado ya a comunicar la condición de procesado a los últimos investigados y en pocos días resolverá sus recursos. Con ello se abre paso a un proceso de inhabilitación previsto por la ley que podría dejar a los bancos independentistas con media docena de diputados menos. Pero los jueces en España actúan por derecho y, claro, son lentos. Los abogados de los “indepes” sabrán cuando se pone caliente el capítulo de las inhabilitaciones. En otras palabras, tiempo tendrán para advertir de la contingencia y para que sus líderes reaccionen y obtengan, en segunda votación –por mayoría simple- la investidura como President de la Generalitat de Copito de nieve, si es menester.
Así es que lo que procede es ver la jugada de Puigdemont. Lo primero es aburrir a los españoles, a su Gobierno y a sus jueces con la más contumaz de las actuaciones dentro y fuera de España Un. “que se aburran de nosotros”. Presentar a Jordi Sánchez tras el fracaso de su candidatura y desgastar hasta el 22 de mayo. En el último minuto, presentar una marioneta a su servicio. Me inclino por su leal Elsa Artadi. Buen currículum, es mujer y sobre todo: es obediente y capaz de ser testaferro interina de “Puchi”.

Con Artadi o un pitufo similar, Puigdemont pasa al ataque. Se activa el Gobierno catalán. Las entidades subvencionadas vuelven a cobrar y a trabajar pro-causa. Y ante su parroquia: “Nos obligan. Seguimos en los mismo”. El principal cometido de ese Gobierno es negociar –sí, han leído bien- la excarcelación y archivo de las imputaciones de los rebeldes a través de una especie de indulto inmediato posterior al cese el fuego judicial de Pablo Llarena y el juez Ramírez Suñer de Barcelona. Por cierto, en este cometido la consigna es “marear la perdiz”. Esto es no ir demasiado deprisa.

No menos importante: mantener la crispación. El clima de enfrentamiento y de hostilidad para con los constitucionalistas que ganan elecciones en Cataluña las huestes de Arrimadas y de propina al bueno de Xavier García Albiol y a los socialistas para que los decante el miedo más que la razón. En otras palabras, la fragmentación de la sociedad catalana es para ellos, un mal necesario. Claro, apoyados en la TV3 y cuando decida el Govern de Vichy se activará el desenfreno popular jaleado por las ANC y Ómnium. Entonces lamentaremos que no hayan sido desarticuladas. ¿Cómo es posible que sus líderes, los Jordis, estén ingresados en Soto del Real y sus organizaciones sigan como si nada?
En el ajedrez político Puigdemont tiene un objetivo volver a traer a Esquerra Republicana a una candidatura conjunta. Para ello quiere desgastarlos y ahora es el momento con Oriol Junqueras limitado a los muros de la prisión “española” de Estremera. La gran ventaja política de Puigdemont es no ver limitada su capacidad de movimientos, salvo por no poder pisar Cataluña.
El Gobierno titella (marioneta en catalán) hará su voluntad. Hacer agitación y propaganda hasta convocar elecciones autonómicas catalanas en una fecha simbólica. ¿Qué les parece el “1-0”, el primero de octubre de este año? Fue el día del referéndum, “cuando fuimos atacados cruelmente por querer votar”. Será todo muy sentimental, mientras ladinamente se pretende mantener el porcentaje de voto “indepe”, pero en una sola mano: la de Puigdemont.

Si Puigdemont gana esas elecciones y maneja toda la bancada genuinamente “indepe” (Junts x Cat 34 y ERC 32). No habrá quien le tosa. Ungido como el aciago demiurgo, aunque sea desde lejos será President de la Generalitat un prófugo. Entonces él cree que podrá negociar con el odiado Gobierno Rajoy para el que -tal y como van las encuestas- octubre parece una trinchera lejana. No deja de ser un órdago al PP a PSOE y también a Ciudadanos: “Esto es lo que hay, ¿pactamos?”
Va a ser tedioso pero nos reiremos mucho a costa de España. Tomen nota y no digan que no fueron avisados.