Trump pone al Extremo Oriente on fire

El presidente de EE.UU., Donald Trump, y su esposa Melania han recibido a los tres estadounidenses liberados por Corea del Norte el miércoles. Kim Dong-chul, Kim Sang-duk y Kim Hak-song han aterrizado en la base militar de Saint Andrews, cerca de Washington, a las 2:40 de la madrugada.

Los ahora liberados (uno de ellos en prisión desde 2015 y los otros dos desde 2017) fueron retenidos por cargos de subversión o “actos hostiles”, según medios norcoreanos. Hasta ahora, el único estadounidense liberado por Corea del Norte era Otto Warmbier, un universitario de 22 años que regresó en coma el pasado verano tras 17 meses de cautividad y murió días después.

El actual idilio entre la más férrea dictadura comunista que le queda al mundo y el decano de las miserias capitalistas del globo contrasta con muchas de las medidas económicas y políticas que está llevando a cabo Donald Trump, léase la ruptura del pacto antinuclear con Irán y la Unión Europea o su guerra comercial con China, otrora salvavidas de Corea del Norte en los duros inviernos sin cosechas coreanos. Porque acabamos de conocer que la tecnológica china ZTE ha anunciado el cese de sus principales actividades operativas a raíz de la prohibición impuesta por Washington a las empresas estadounidenses de vender componentes a la firma durante los próximos siete años.

Según un comunicado remitido por ZTE a la Bolsa de Hong Kong al cierre de la sesión del jueves, “las principales actividades operativas de la compañía han cesado. Por ahora, la empresa mantiene niveles suficientes de liquidez y se adhiere de forma estricta a sus obligaciones comerciales sujeta al cumplimiento de la ley y la legislación”.

La compañía añade que está en comunicación constante con miembros del Gobierno estadounidense para intentar modificar esa sanción y lograr “un resultado positivo en el desarrollo de los acontecimientos”.