Feria de Fallas: Ponce sin la emoción del toro

Para ser gran figura, no basta con torear bien, alguna tarde. Han de sumarse otras cosas: actitud, responsabilidad, compromiso con la profesión que se ha elegido y el arte que se practica. Ponce ha toreado reses de todos los encastes (más de cincuenta victorinos, por ejemplo), sin poner pegas a la televisión ni a ningún compañero, empezando en Castellón y acabando en El Pilar.

No todos pueden decir lo mismo… Después de un triunfo extraordinario, en la benaventina «noche del sábado» ha tenido un gesto de figura: aceptar sustituir a Cayetano. Ningún taurino se lo hubiera aconsejado: podía «devolver» el éxito, podía interpretarse que bajaba de categoría… Frente a ello, una realidad indiscutible: salvaba a la empresa de una posible devolución de localidades y daba realce a la Feria de su tierra. A eso hay que unir una seguridad en sí mismo que suele ser patrimonio de los grandes.