Jordan B. Peterson: Los hombres son agresores sexuales en potencia del mismo modo que las mujeres son manipuladoras caza-ricos en potencia.

Peterson es un psicólogo clínico canadiense, autor de un libro líder de ventas llamado “doce reglas para la vida”, es un tratado de responsabilidad frente a las doctrinas de la frustración, frente a la cultura del victimismo. Recientemente ha sido entrevistado por el diario “El Mundo” y aquí extraemos alguna de “sus perlas”:
La izquierda posmoderna y sus guerreras feministas han logrado imponer la idea de que la jerarquía es una construcción social del malvado y corrupto patriarcado occidental, pero la Biología evolutiva y la Neurociencia demuestran que las jerarquías son increíblemente antiguas, más que los árboles, y están fuera del control humano.
En las distintas especies animales, los machos tratan de controlar el territorio, y las hembras tratan de seducir a los machos más fuertes y exitosos. Es una estrategia inteligente que utilizan las hembras de las distintas especies, incluida la humana. – ¿Son machistas las langostas?
Estos problemas derivan del pensamiento de la ilustración donde a muchos intelectuales y filósofos les cuesta asumir las lecciones de la Biología evolutiva: ver lo mucho que tenemos en común con los animales. Eso les escandaliza.
La izquierda considera que las jerarquías son malas, porque producen ganadores y perdedores, pero no puede culpar de la desigualdad al capitalismo, a Occidente o al patriarcado. La izquierda de hoy es muy previsible, está obsesionada con la identidad, la raza, el género y la victimización, lleva más de 30 años de retraso intelectual.
Despues de Solzhenitsyn ni los más dogmáticos pudieron seguir justificando el comunismo. Por lo que sustituyeron el foco del debate; de la lucha de clases a la lucha de identidades. La izquierda niega la biología porque cree que las personas son de plastilina, necesitan que sean de plastilina para poder moldearlas, pero la existencia de la naturaleza imposibilita la ingeniería social.
Es necesaria la jerarquía, porque sin el orden se impone el vacío ético y moral. El relativismo Absoluto. El caos.
Hay una crisis de la Masculinidad, los chicos reciben de la sociedad moderna un mensaje devastador, paralizante, se les recrimina su agresividad, cuando esta es innata, esencial a su deseo de competir, de ganar, luego se les habla de tiranía falocéntrica corrupta de la que son los culpables por ser hombres, si avanzan y prosperan se les considerará cómplices activos de la tiranía feminicida, por lo que muchos jóvenes quedan por los suelos, perdidos, sin rumbo ni objetivos. A veces se consigue el efecto contrario al deseado, es mejor la competencia que el poder puro y duro, Frans de Waal hablando de chimpancés dice que hay tres tipos: las hembras, los machos dominantes que copulan con las que quieren y los machos menos exitosos que no interactúan bien, y ejercen el poder puro y duro, violando a las hembras. La lección es evidente: sólo los perdedores recurren al poder, para obtener más sexo del que pueden alcanzar.
Hemos pasado de intentar convertir a las mujeres en hombres, al intento de feminizar a los hombres. En realidad eso no conviene a ninguno de los dos sexos, y las mujeres también desean acabar con la crisis de la masculinidad. Una mujer sensata no quiere un párvulo como pareja, si la mujer es lista y competente, quiere un hombre incluso más listo y competente que ella.
El pánico cerval que tienen las feministas radicales a los hombres competentes es revelador de una pésima experiencia personal. Hagamos a los hombres blandos, flácidos y femeninos porque así no podrán hacernos más daño, es una forma patológica de contemplar el mundo. Y un error estratégico que aumenta su amargura y resentimiento, Y al final consiguen el efecto contrario, el despotismo de los débiles es mucho más peligroso que el despotismo de los fuertes.
El mundo entero quiere que el hombre envaine sus armas y el libro más vendido de la historia es la fantasía sadomasoquista de las 50 sombras de Grey… ¡Qué apropiado!
Mi mensaje a los jóvenes es sencillo. Espabilad. Dejad de pudriros en casa. Dejad de quejaros y culpad a los demás. Sed honrados, rectos disciplinados. Haced algo útil. Asumir vuestra responsabilidad. Buscad sentido a la vida. Caminad erguidos, con los hombros hacia atrás, al mundo le sobran niños, lo que necesita son hombres adults.

Estamos deseando que ese libro caiga entre nuestras manos, porque es evidente que cuando no hay que caer en lo políticamente correctos, las verdades suenan como aldabonazos.