Cs pretende evitar el efecto barrera de las lenguas regionales. Buena intención pero se queda corto

Cs ha lanzado la propuesta de una reformilla en la Ley del Estatuto Básico del Empleado Público. El objetivo de la reforma es tratar de evitar el efecto barrera que se viene produciendo en aquellas regiones españolas donde hay lenguas regionales cooficiales al exigirse el conocimiento de dichas lenguas para poder acceder a empleos públicos.

El intento de Cs es bien intencionado pero se queda corto y permite, digamos, que se pueda “fraudelear” con la modificación que proponen que deja a una interpretación abierta el grado de necesidad de conocimiento de la lengua regional para cada puesto de trabajo. Conociendo el percal, no es fácil intuir que esa interpretación abierta será la que mejor convenga a los intereses separatas hasta cuando gobierne el PP como,  por ejemplo sucede,  con Feijoo en Galicia.

Si de verdad quiere adoptarse una reforma lógica, que evite el efecto barrera, que no discrimine a unos españoles a la hora de trabajar en la función pública en según que regiones, sólo hay una manera: oficialidad única de la lengua española. No sería más que seguir el modelo francés.  Todo lo demás son pajaritos.