2018: Borrar al PP para resetear España

MADRID, SPAIN - AUGUST 01: Spanish Prime Minister Mariano Rajoy (Popular Party leader) attends a parliament session to speak over allegations on corruption scandals on August 1, 2013 in Madrid, Spain. Rajoy admitted he made a mistake in trusting his former party treasurer Luis Barcenas but denied doing anything wrong himself. (Photo by Pablo Blazquez Dominguez/Getty Images)

El mayor problema de España no es el separatismo, no está en las difíciles situaciones económicas que viven muchos españoles en su día a día, no es la corrupción, ni siquiera es la existencia de una extrema izquierda con mucha más presencia política de la que debiera. El problema de España tampoco es Mariano Rajoy, que se las trae. El problema de España es el PP.

Y es que al PP, le pasa como a los bebedores: no va a reconocer que esos problemas existen y, mucho menos, que algunos de ellos son de una enorme gravedad porque reconocerlos, por parte de quien lleva gobernando muchos años, es reconocerse incapaz para solucionarlos. El PP es, en primer lugar, causa directa o indirecta de todas las dificultades que sufre la sociedad española y que no se resuelven nunca. Es, en segundo lugar, el tapón de la solución que sólo puede venir de una nueva derecha social mucho más firme en todos sus planteamientos.

Es cierto que lo de Mariano Rajoy, su amoralidad, su falta de principios, su falta de dignidad, su falta de coraje y valor político son indignantes. Cabría pensar, por lo tanto, que la solución está en librarse de Rajoy y renovar la cara del cartel. No es así. El PP está podrido en todos los aspectos. Es un partido que sólo habla de economía porque le daría pánico y asco a sus votantes si expusiera cuales son sus principios morales y políticos hoy. Es un partido con tanta corrupción que tapar, con tanta basura que esconder, que es imposible poder confiar un segundo más en absolutamente nadie de ese partido. El que no esté directamente enfangado en la corrupción lo estará por omisión, por un silencio cómplice.

Ciudadanos es una alternativa para los votantes del PP. De principios morales probablemente poco edificantes, no son perores que los PP y, por los motivos que sean, está adornado de mayor firmeza ante algunos problemas y, desde luego, de mayor limpieza. Vox sería el mejor sustituto de lo políticamente presente. Si Vox abandonara, como lo han hecho los partidos con los que se relaciona en Europa, el liberalismo económico y lo sustituyera por una derecha social al modelo polaco y si fuera capaz de hacer frente a la izquierda en el asunto de la memoria histórica sin complejos sería una alternativa casi perfecta. Que en el 2018 Ciudadanos y Vox sustituyeran al PP, que el PP quedara borrado del mapa, sería una buena noticia para resetear España. Si se fuera capaz de hacer nacer una nueva derecha social más firme aún que Vox estaríamos ante un buen escenario de futuro.