Como mi perra “Lola”, estos catalanistas no pueden ser más cansinos

Tengo una perra que se llama “Lola”. No me pregunten porqué. Supongo que me recordaba a alguna otra que también fuera muy perra. Y es muy pesada. Tremendamente pesada. Pero,  sobre todo,  no es que esté mal enseñada, está muy bien enseñada, lo que ocurre es que es autónoma, hace como los catalanistas… lo que le da la gana.

Lola es bonita, es una Weimaraner.Ya ven,  una raza que en sí, ya es un hecho diferencial y es que de raza le viene al galgo, bueno… al braco de Weimar en este caso.  Lola hace lo que quiere. Se pasa todo el día aullando, llorando, siempre protestando como los nacionalistas, siempre pidiendo cariño. Debo reconocer que no tiene mal carácter: Enamora, tiene seny; pero es demasiado celosa. Solo se enfada si has de repartir el cariño con otros animalitos, perros o incluso gatos. Todo el cariño ha de ser sólo para ella. Lo mismo que los indepes, si ve que acaricias a otro, entonces protesta más airada. Quiere hacerse notar, se mueve mucho, mueve el rabo, jadea, da saltos y se te mete entre las piernas impidiendo que puedas avanzar, lo mismo que los separatistas. Pero en lo que más se parece a ellos Lola es cuando trata de comerse la comida de los gatos. No sé porqué. Quizás sea más sabrosa, quizás más grasienta o, a lo que sospecho, a lo mejor la quiere porque es la de los otros; y Lola siempre quiere la parte del León, bueno… la del Weimaraner…. o la de los gatos. Lola lo quiere todo.  Ella sabe que no es suyo. Vaya que si lo sabe.

Lola no es una jovencita. Tiene ya historia en esta casa, lo mismo que los catalanes. Pero ella mira la comida de los gatos, se tumba  como si estuviera a otra cosa, y da dos o tres pasitos, mira para otro lado, te mira de reojo… si la has visto, se pone panzarriba… otro pasito, parece que no dice nada …otros dos; se levanta el jefe… silbo, bueno… no sé silbar, pero si supiera silbaría;  hago como que voy a ver algo… ya estoy más cerca… no dice nada, otro paso más… Y a la que te das la vuelta… como en ese momento te llamen por teléfono, como estornudes o des una cabezada… zzzzaaasss, como un rayo, ya se ha hecho independiente, ya se ha comido la comida de los gatos… o el chorizo de jabalí que me había regalado mi amigo el montero.

¡ Lolaaaaaa ven que te voy a dar de comer!  ¡ven que tengo aquí la comida! … que cabrona. Ahora cuando la digo que venga, se va para su caseta … ¿Me habrá visto que en la espalda llevo el 155?.

Si es que es igualita que los nacionalistas. Se aprovecha de tu debilidad, de tus distracciones,  de que no estés vigilante y en tu sitio… y  si se lo permites… se acaban comiendo la merienda y se cagan en el zurrón, que el caganer también lo inventaron ellos.

Lola … te voy a acabar llamando Dolors.  ¡Bájate del felpudo de  la República Independiente de mi casa!