¿Está Bélgica? Que se ponga

Hasta un camarero de un bar decía hoy,  que si España y Bélgica son socios de la Unión Europea y un Juez español pide a Bélgica la detención y envío a España de un prófugo,  no debería existir trámite alguno para que nos lo mandaran con un lazito.  Sin embargo, en esta extraña unión de socios que es la UE,  le toca a España ser examinada de democracia y derechos humanos, por nada más y nada menos, que Bélgica, que según la nota que saquemos,  nos mandará o no a Austin Puigdemont Powers.

Parece lo lógico que si todas las naciones que integran la UE deben cumplir unos mínimos democráticos,  si un Estado le pide a otro apoyo judicial, éste debiera ser automático. Entre otros motivos, porque difícilmente va a entender un Juez belga o búlgaro o polaco la que ha liado aquí el pollito Puigdemont.

¿Quién va a juzgar a España de derechos humanos? Pues un país que en época tan históricamente reciente como finales, muy finales,  del siglo XIX se dedicaba a amputar extremidades o a matar negros a mansalva en el Congo para que su Rey se forrara a base de caucho y diamantes. Se cepilló, el angelito y sus belgas, sin hornos ni camaras de gas, más negros que judíos los nazis.