Carta abierta a Pepe Guardiola

Estimado, dicho sólo por educación, Pepe Guardiola:

Empiezo por llamarte Pepe, aunque quizá te moleste, porque creo que un catalán que desprecia a su nación, España, debe sentir  como todos los demás españoles le recordamos lo que es un separatista como tú: un español que ha traicionado a su Patria. Lo que los separatistas llamabais a Puigdemont cuando parecía que se rajaba, eso eres tú para los españoles.  Si fueras un catalán leal a España, me encantaría llamarte Pep.

Tus últimas declaraciones son dolorosas, indignantes y falsas. Por eso, como un español de a pie ofendido, te escribo. ¿De verdad crees que en España te meten  en la cárcel por dar una opinión, concretamente, como la tuya? Estoy  seguro de que no. ¿Por qué mientes? ¿Por qué tus ideas no se pueden defender con la verdad?

Sabes perfectamente, porque tú lo haces, que opinar en España como tú opinas no sólo no supone cárcel sino que supone prensa escrita, radio y televisión a tu disposición. Sabes perfectamente que, en Cataluña, supone además promoción social y dinero. Como el de tu hermana,  cobrando del erario público español,  para poner a parir, como tú, a España en el extranjero.

¿De verdad crees que los políticos separatistas en prisión no han roto un cristal, que sólo han pedido votar? Estoy seguro de que no. Otra vez mientes. Tú sabes que los políticos secesionistas en prisión llevan años desobedeciendo sentencias, vulnerando la Constitución española, tan catalana como manchega, y llamando, contra la ley, a romper España. Fíjate si España no es como tú la pintas en el extranjero,  que España te permite moverte cuanto quieras para destruirla, aunque seas español, si lo haces dentro de la ley.

Tú sabes que los políticos separatistas en prisión secuestraron el Parlamento catalán saltándose todas las leyes para aprobar arbitrariamente las suyas. Tú sabes que  convocaron y llevaron a cabo una votación ilegal, el referéndum del 1 de Octubre, y que llamaron a toda la población, y especialmente a la policía catalana,  a resistir la ejecución por la policía de una orden judicial. Tú sabes que, después, volvieron a usar   el Parlamento catalán para declarar la independencia, otra vez ilegal y arbitrariamente. Y tú sabes, y si no te lo digo yo, que en sus planes estaba y está  el cuanto peor mejor para forzar una negociación. Con el límite de la violencia, porque sois cobardes, estáis dispuestos a llevar a España, tu tierra incluida, a una situación tan difícil en todos los sentidos como os sea posible crear sin importaros una higa como se vea afectada la situación  económica de millones de familias. Poco le importa eso a tu separatismo de ricos racistas porque tú, Pepe, eres un rico racista separatista catalán.

Pepe, España no puede pactar un referéndum con vosotros, los separatistas. Sería como premiar al malo cuanto más malo es. Y España, Pepe,  es una nación de la que tu tierra chica forma parte   desde antes de que existiera la palabra Cataluña. Tu tierra, la región catalana,  es España. Y, además, aún, a pesar de vuestras mentiras separatistas sin respuesta durante años,  está llena de españoles que quieren serlo. ¿Cómo quieres que les dejemos solos y,  encima, en vuestras manos? ¿Sabes que no dejáis que los niños estudien en español? ¿Qué con ello, encima, dificultáis el aprendizaje de muchos de esos niños? ¿Qué si no sabes catalán no puedes ser funcionario en Cataluña? ¿Qué los medios de comunicación separatistas los subvencionáis y jodéis a los contrarios en nombre de la libertad de expresión? ¿Qué prohibís a los comerciantes rotular sus comercios en español? ¿Qué quién no es independentista catalán  siente que debe vivir  como escondido debajo de  una piedra en tu maravillosa y libérrima Cataluña?

Y votar, Pepe, no siempre es democrático. Y tú lo sabes porque no eres tonto del todo. Votar contra lo votado sin respetar las normas votadas no es democracia es, precisamente,  ir contra lo votado, contra  la democracia. Votar contra la Constitución, votada democráticamente, sin respetar las normas de esa Constitución que permiten su reforma,  es ir contra la democracia. Así de simple. Y de fácil.

Por lo demás, ¿Vais a permitir el derecho a decidir de las comarcas o de las provincias catalanas en tu Nueva Cataluña?  ¿Será Tarragona un pueblo soberano? ¿Badalona? ¿Hospitalet? España decidió, democráticamente, con el voto democrático de todos los españoles, los catalanes también,  que la soberanía nacional reside en  todo el pueblo español. Los españoles no tenemos porqué permitir, ni negociar,  que tú y otros cuantos separatistas nos robéis la soberanía. Eso es, simplemente,  innegociable.

Pepe, España es mi Patria: una gran nación. De las cinco o seis culturas que han conformado el mundo. Es como una herencia, como un legado que recibimos. Y su unidad es su fuerza,  de la misma forma  que los separatistas como tú,  sois  su debilidad y un enorme coste para todos ya cada uno de los españoles. Por sentido del honor, es nuestro deber  entregar ese mismo legado, como mínimo, al futuro. Ni vamos a dejar en vuestras manos a los españoles que viven en Cataluña, ni vamos a permitir que rompáis España. Dejad de joder con la pelota,  Pepe. Dejadlo ya.

Eduardo Arias Hijas

Director de El Muro del Pueblo Español

1 Comment on "Carta abierta a Pepe Guardiola"

  1. Menudo gilipollas Pepe Guardiola. Es como un grano en el culo.

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