Arguiñano y Gallina blanca: estos no son ositos

Vamos a evitar exponer el animal al que nos recuerdan Arguiñaño y los de Gallina Blanca, aunque ositos no son. Lo cierto es que  criados, como todos los  hijos de Dios, ambos se han juntado en un anuncio televisivo de forma que habrá que concluir que quien compre algo de Gallina Blanca no es,  precisamente, una buena persona.

Arguiñano, entre sonrisas y perolas, nos decía a todos que él tenía amigos etarras. Arguiñano nos decía a todos, sin despeinarse, que  tenía amigos que mataban gente por la espalda de un tiro en la nuca, que ponían bombas contra niños o que secuestraban seres humanos para meterlos en zulos repugnantes meses y meses en nombre de la patria vasca, vaya mierda de patria y vaya mierda el tal Arguiñaño con toda su asquerosa simpatía.

Y ahora, el tal Arguiñano va de la mano de Gallina Blanca. Por lo visto, empresarios dedicados a la nada desdeñable tarea de apoyar y defender el separatismo de la patria catalana que buscan para sus anuncios a un amigo de etarras. Vaya mierda de patria y vaya mierda la Gallina Blanca.