Halloween: De lo trascendente a la estupidez

Hemos pasado de la festividad de Todos los Santos a Halloween. Hemos pasado de acudir a los Cementerios para dedicar un día a rezar por nuestros familiares fallecidos a disfrazarnos de mamarrachos, sobre todo  a los niños, para salir a hacer el majadero por la calle. Los niños a dedicarse a ir por las casas llamando a los timbres. Los mayores a salir de juerga y encontrar una excusa para cogerse una cogorza de consideración los más o meterse de todo en el cuerpo muchos.

Nada más lejos de nuestra intención identitarismo alguno. Todo lo contrario. Como patriotas españoles, lo identitario no es ajeno. Pero ¿no es objetiva y éticamente mejor, aunque menos divertido,  ir al Cementerio a rezar por lo familiares fallecidos que disfrazarse de la idiotez de turno y cogerse una cogorza?