Los actores, cantantes y el famoseo como guía moral de Occidente

Que la Iglesia Católica se ha abolido a sí misma del planeta del debate moral es algo casi indiscutible. Hoy la Iglesia se dedica a repetir los mensajes económicos de la extrema izquierda  no sabemos si con la vana esperanza de convertir al catolicismo a Willy Toledo o con la inconsciente búsqueda de reproducir los paraísos socialistas con vistas a la mejora del negocio de la exportación  de prostitutas, gran logro del socialismo en Europa.

En lugar de la Iglesia, Occidente ha encontrado su guía en los actores, los cantantes, el famoseo en general. Si un actor de Hollywood opina, el mundo se paraliza. También en España si opina Javier Bardem o Almodovar   o algún otro rojeras de turno, no hay nadie que pueda vivir del cine en España si no es  muy de izquierdas, se les  atiende con baboseo. Lo curioso ya no es sólo que el mundo se pare si no que el famoso de marras opina de su opinión que su opinión es la leche.

¿Qué es lo que últimamente sabemos de todos estos guías morales? Que cuando empiezan en sus carreras cinematográficas  entran como acosados y cuando las terminan son acosadores. Parece ser que no hay actriz del planeta occidental a la que los directores no hayan intentando meter mano. Dada la enorme presencia gay, lo mismo sucede con los actores. Los menores no se libran. ¿Entenderán las sociedades occidentales alguna vez que las opiniones de toda esta gentuza, con su moral de ricos, son basura y son precisamente un indicador de lo que no hay que pensar?