¿No somos fachas, somos españoles? Pero los fachas teníamos razón

No nos disgusta el apelativo despectivo de fachas.  No vamos a perder medio minuto en esquivar ese dardo. En las manifestaciones que se han puesto en marcha recientemente, muy recientemente,  uno de los gritos de moda ha sido el de “no somos fachas, somos españoles”. Nada que objetar. No son fachas. Son españoles. Y ya era hora de que también esos españoles, y no sólo los fachas,  movieran la noble parte en la que la espalda pierde su casto nombre.

Por supuesto que no son fachas. Y nos alegramos de  que, por fin, se muevan  contra el independentismo y por España como llevan haciendo los fachas, no de forma reciente, sino  desde el mismo día en el que se puso en marcha  el sistema de las autonomías. En ese mismo instante todos los fachas anunciamos y supimos que lo que está pasando ahora en Cataluña iba a suceder como sucederá en Vascongadas, en Valencia, en Baleares, en Navarra, en Galicia, hasta en Andalucía o Canarias si siguen las cesiones a cualquier forma de separatismo.