¿Falangista es un insulto?

El Portavoz del PDCAT en el Congreso de los Diputados descalificó el discurso de Albert Rivera llamándole, despectivamente, falangista. Albert Rivera se rebrincó y pidió la rectificación del separatista catalán que, como buen español, no se le envainó. Y ahí se quedó la historia.

Sin embargo, conviene decir algo. Sólo una cosita,  para que la mediten estos dos y muchos más españoles.  En 1.936 los falangistas se echaron al monte y lo hicieron, entre otras cosas, para salvar las vidas, la libertad y la propiedad de los que pensaban, por ejemplo,  como Albert Rivera o como Rajoy.  Eso es evidente. Algo menos evidente es que también salvaron la vida de gentes como el Portavoz del PDCAT y si no  que se mire como lo pasó la derecha catalanista en la idílica Cataluña de Companys al que ahora homenajean. Y algo menos evidente es, que dada la costumbre de la izquierda de matarse entre ellos, es hasta posible que los falangistas salvaran vidas de gentes como Pablo Iglesias o Errejón o, seguro, Felipe González o Pepe Bono.