El Muro del pueblo español: Haciéndose a la mar

Hay que remar. Contra el íntimo deseo de evitarse problemas, esfuerzo y los disgustos de la política, simplemente, hay que remar. Suspirar, cerrar los ojos, luego mirar al frente, sacar fuerza de donde sea y remar. Supongo que por sentido del deber. Supongo que por no dejar que otros remen y tengan que hacer, además de sus brazadas, las nuestras. Por eso unos pocos españoles hemos decidido poner nuestro humilde grano de arena: EL MURO DEL PUEBLO ESPAÑOL.

​Tenemos clarísimo que no somos separatistas. Al contrario, amamos profundamente España y la amamos por su historia, por lo que ha hecho y representado en la historia del mundo: unir culturas, unir razas, unir lenguas alrededor de unos valores universales que hacen mejor a los hombres y al mundo de los hombres. Y la amamos por lo que puede hacer en el futuro en ese mismo sentido. Por eso la queremos fuerte y unida. Para que pueda volver a unir hombres en valores universales de justicia, de bien y de verdad. Eso es el 12 de Octubre. Por cierto, que mejor día para hacerse a la mar que un 12 de Octubre.

​Tenemos clarísimo que no somos de izquierdas. Y menos de la izquierda que vive en España y que odia a España y lo que España ha sido en su historia. Tenemos clarísimo que no somos de izquierdas sino que sabemos reconocer a los que más se esfuerzan, a los que más trabajan, a los que más dan de sí mismos a la sociedad y más riqueza crean. Tenemos clarísimo que no somos de izquierdas porque damos valor a la vida humana, a la familia, al valor, al deber, al honor, al patriotismo y tantos y tantos valores que chocan frontalmente con los de la izquierda. Tenemos clarísimo que no somos de izquierdas, de la que entendemos muchas veces su protesta, pero de la que sabemos que sus soluciones arruinan pueblos y cuestan vidas de inocentes siempre.

​Todo ello, si aceptamos el mapa político real, nos sitúa en la derecha. No, desde luego, en la derecha del PP si es que aún el PP está ahí. Pero sí en una derecha nueva, patriota, social, de valores, activa, joven y sin complejos. Aceptamos la democracia y pedimos que a nosotros se nos permita participar en el juego democrático como a cualquier otra idea política. Aceptamos tanto la democracia que nos comprometemos a impedir que la izquierda y el secesionismo la superen como habría sucedido en la II República de no haberse producido el Alzamiento Nacional de Franco y de media España.

​Sabemos que nos van a situar en la extrema derecha, que nos llamarán fascistas o falangistas o franquistas o nazis o vete tú a saber. Y de todos esos dardos sólo nos molestaremos, desde ya, en esquivar el de nazis. Simplemente no somos racistas, nos molesta el racismo, nos oponemos al racismo. Un patriota español no puede ser racista como lo es, por ejemplo, un separatista catalán. Sobre el resto de dardos ya iremos discutiendo largo y tendido contra el discurso políticamente correcto que hoy es, por incomparecencia de la derecha, el de la izquierda.

​En fin, desde EL MURO DEL PUEBLO ESPAÑOL, con toda humildad, intentaremos ser altavoz, junto otros pocos y pequeños altavoces que ya están en ello, de una parte importante del pueblo español silenciada sistemática y conscientemente por los medios de comunicación y taponada por el PP. Es curioso como es la derecha que queremos crear, la izquierda nos llamará guardia del capitalismo, la que carece de voz alguna en los medios de comunicación y de apoyo de capitalismo alguno. Como nos vendría contar con un Jaime Roures, la Sexta y la Cuatro.

​Y, por el momento, nada más. No es poco para empezar. No es poco para hacerse a la mar. Ya estamos en marcha. Ya estamos remando. Ya no dejaremos que nadie dé nuestras brazadas.

Eduardo Arias