20.000 firmas contra la exhumación de Franco… y sumando. Ministros y otros altos cargos en contra de una ley de corte stalinista.

Ruiz Gallardón, el que fuera presidente de la comunidad de Madrid, y su homólogo, el socialista Joaquín Leguina, Mayor oreja, Arias Salgado, María San Gil, algunos eurodiputados como Javier Nart, Alejo Vidal Quadras, todos ellos han dado su apoyo explícito a la propuesta que se inició con un manifiesto de 200 políticos e historiadores contra la reforma de la Ley de Memoria Histórica, que habla de la exhumación de los restos de Franco y la creación de un ministerio de propaganda stalinista que se llamará Comisión de la Verdad, que servirá como herramienta para fijar una doctrina a través de una ley dando un enfoque absolutamente interesado y partidista de la Guerra Civil y la historia reciente de España.

Al menos treinta historiadores y filósofos también han apoyado este documento, gente de muy distinta ideología política como Pío Moa o Jon Juaristi, Cortázar o Fernando Sabater, Serafín Fanjul, Elvira Roca, Escohotado o el también historiador Luis Togores.

Ese manifiesto que ha sido titulado como “Manifiesto por la historia y la libertad” se presento el pasado 14 de marzo, (curiosamente el día que se produjo la detención liberticida de José Antonio Primo de Rivera), se advierte que con la reforma de la ley de memoria histórica se quieren tomar medidas absolutamente dictatoriales, propias de la época de los soviets, en las que sólo el hecho de no estar de acuerdo con la visión oficial o manifestar la existencia de dudas (recordemos que es la duda la que nos llevó a las fuentes del conocimiento), supondría la posibilidad de tener penas de Cárcel, que le inhabiliten a uno para cargos públicos o la docencia, o cuantiosas multas. Supondrá de facto, que se pueda dudar de la existencia de Dios, he incluso publicarlos a los cuatro vientos, pero sin embargo no se podrá apartar nadie de la verdad única, que será absolutamente férrea y de la que nadie se podrá salir ni tan siquiera mostrar las contradicciones entre la historia y la «verdad oficial».

 

Además por parte de todos los firmantes se considera insólito y dramático para la convivencia entre los españoles que después de ochenta añazos, después de que acabase la guerra, se pretenda  anular ahora la libertad de pensamiento, siendo como es un principio fundamental reconocido en nuestras más importantes leyes y pilar básico de nuestra democracia.

Casi 20.000 personas se han sumado a esa iniciativa. Pedro Sánchez pretende desenterrar a Franco, pero también desenterrar viejas heridas, que le hagan reencontrarse con su electorado. ¡ Pues vaya mierda de electorado ! ya es triste que necesiten estos movimientos para apoyar a sus líderes. Tal para cual.

 

6 Comentarios

    • Claro que es abrir viejas eridas que estaban cicatrizadas todos hemos perdido familia tanto en un bando como el otro y a veces de la misma familia en los dos bandos

  1. Si el PSOE firmo la transicion a la democracia y su costitucion y por mayoría TODO el pueblo español tambien, es irracional imponer ahora condiciones que rompen la paz establecida por ellos mismos.

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